sábado, 23 de septiembre de 2017

México querido.



Se abrió la tierra, el diablo se llevó a los niños de México, caen lágrimas del cielo, hay ángeles buscando a los hijos de Dios. La justicia, no tiene brazos, hay una madre esperando un abrazo de Dios. Autor: Álvaro Gutiérrez Castillo.

sábado, 19 de agosto de 2017

Ella quiso ser paloma al vuelo, y en vez de eso fue lágrimas en un pañuelo. De su boca sólo salía prosa, y a veces algún te quiero desnudo. Nunca llegó a volar, sus alas eran un horizonte, en una playa sin mar. Vestía siempre de negro, pues estaba viuda de amores no correspondidos, que el tiempo se había encargado de enterrar. Su único anhelo siempre fue amar, pero ella no amaba de forma natural, entregaba su alma a todo aquel que la intentaba conquistar, y al entregarlo todo de una vez, hasta el amor desaparecía por falta de interés. Los hombres no la comprendían, la veían como un trozo de carne, una mujer sin coraje que vivía para el placer. Nunca fue correspondida, nunca fue amada, fue sólo un sueño, un maldito querer, una sombra herida con forma de mujer. Autor: Álvaro Gutiérrez Castillo.

lunes, 14 de febrero de 2011

El poeta del silencio.


Tú que amabas el silencio, mutilabas tu pensamiento haciendo un verso. Tu poeta soñador, alma del guerrero converso, disciernes tu origen fugaz, latente en la melancolía del universo. Tú mi amor, mi dios malvado que ríe mi ironía en cada momento. Tú poeta que resucitas de entre los muertos cada noche, misterioso, cautivador, amante de la luna, la señora de la luz serena, que reconforta tu ilusoria vida sin movimiento, estancada en palabras escritas por el sufrimiento. Tu poeta del amor, estrella negra del infierno, poesía muda del cielo, tú y sólo tú comprendes el silencio. Autor: Álvaro Gutiérrez Castillo.

sábado, 2 de octubre de 2010

Cuando el mundo te pone contra la pared.

Cuando el mundo te pone contra la pared, el sol cae y todo arde bajo tus pies. La vida es un cristal, tan afilado, que puede cortar toda tu piel. La vida puede ser entonces cruel, tu mente se refugia en recuerdos que arden sobre un papel, y tu imaginación juega a los dados con lucifer, es lo único que puedes ver, un diablo alado, que habla del amor, como si fuera dios. Te aferras al infierno con todo tu ser, e intentas doblegar tu fe, esta se alza como un perro buscando algo que morder. Todavía no es tu hora, acabas de nacer, vives en un presente a dos segundos de ayer, y le hablas a la vida, fingiendo que la puedes entender. Autor: Álvaro Gutiérrez Castillo.

martes, 13 de julio de 2010

Palabras.


Palabras sólo palabras, marcan el comienzo del fin, una sonrisa efímera que muere antes de nacer, el vacío que llena tus sueños en un jardín de flores, dibujadas en un suelo de arena que borra el tiempo cuando la muerte llama a la puerta del ocaso, no hay días iguales, sólo el mismo día que se vive diferente. El espejo refleja el otro lado de tu alma, y tú te preguntas que pasaría, si te abrazaras a la vida y dejaras a la cobardía en manos del silencio, el miedo sería mudo, sólo hablaría el ahora y tus pensamientos construirían un universo nuevo, donde no tiene cabida el miedo, donde el silencio habla, el amor no duele cuando se marcha y la tristeza sonríe siempre por mucho que te duela. La noche se funde con el día, vives bajo un atardecer donde los sueños son reales y la vida es un sueño donde nunca estás despierto o dormido, no hay principio ni fin, sólo cristales rotos pegados por el olvido y recogidos por el pasado, no hay futuro sin ahora, recorres el camino de la vida intentando saltar el río del vacío, te pierdes en un espejismo y no ves más allá de las arenas del tiempo, los granos de arena caen marcando tus días, como un reloj sin agujas que refleja tu sombra en la oscuridad del tiempo, no existe el vacío, yo soy el todo, la nada, el creador del universo, un dibujo que escupe un verso, una estrella que ilumina el firmamento, un instante, un momento, un poema escrito por el viento, ¡yo soy!, el escritor de sueños que sueña despierto. Autor: Álvaro Gutiérrez Castillo.