viernes, 21 de mayo de 2010

El galgo y su sombra..


Cuenta la leyenda que un día de verano, cuando el sol abrazaba la tierra, un galgo abandonado por su dueño corría por un campo arado persiguiendo su sombra. Su suerte estaba echada, sin agua ni comida el pobre animal había perdido la cordura, no dejaba de dar vueltas persiguiendo con mucho afán la sombra de un cuerpo viejo y esquelético. Un hombre que paso por su lado se compadeció del galgo y le dejó un cuenco con agua y un trozo de pan, pero el galgo no dejó de correr ni siquiera se paro para olisquear la comida y el agua, su mente seguía persiguiendo su sombra hasta que después de muchas vueltas, la muerte que lo seguía de lejos lo alcanzo, pero ni siquiera en ese momento el galgo se paro, su alma siguió dando vueltas levantando el polvo del camino, no dejaba de girar. La vida es algo más, que va más allá de alcanzar un objetivo, no pierdas el tiempo como el galgo persiguiendo su propia sombra, mira lo que el mundo te ofrece, no te dejes guiar por la riqueza y lo material, y recuerda que mucha gente hoy día siguen dando vueltas como el galgo sin saber donde ir. no te conviertas en un seguidor has tu camino al andar. Autor: Álvaro Gutiérrez Castillo

domingo, 16 de mayo de 2010

En la notoriedad de tu ausencia.

En la notoriedad de tu ausencia, mi alma se desvanece entre las costuras de mi corazón. Ya, que en el sentimiento, no hay ninguna razón, solo es un sentir, a veces acelerado por el corazón, y otras por el contrario un sentido único, unísono al amor. Autor:  Álvaro Gutiérrez Castillo.

sábado, 1 de mayo de 2010

Puede ser.


Puede ser que ese beso se lo llevara el viento, que tu amor solo sea de primavera, que se marchito en una sola noche. Puede ser que solo fuera un sueño, que la luna engaños mis ojos, y ciego quedo mi amor. Solo sé que después de tu último adiós, mi alma me abandono y mi corazón desapareció. Álvaro Gutiérrez castillo.